Qué cambia para las firmas de tasación a partir de marzo de 2026

Qué cambia para las firmas de tasación a partir de marzo de 2026

A partir del 9 de marzo de 2026, usar IA en la redacción de informes de tasación deja de ser una práctica informal y pasa a estar sujeta a una norma profesional concreta. Esto es lo que cambia en el día a día de una firma.

1. Ya no alcanza con “revisar el informe”

Muchas firmas ya revisan sus informes antes de entregarlos, pero la norma pide algo más específico: poder identificar qué partes fueron generadas o asistidas por IA, y que esa revisión quede documentada como tal, no como un simple control de calidad genérico.

2. Los Términos de Contratación necesitan una cláusula nueva

El ToE que usa la firma hoy probablemente no menciona el uso de IA. A partir de marzo, tiene que hacerlo: cobertura de seguro, y la posibilidad de que el cliente pida explícitamente un informe sin asistencia de IA.

3. Cada informe necesita un bloque de divulgación

No alcanza con que el ToE mencione el uso de IA en general — el informe final entregado al cliente debe incluir, dentro de su contenido, qué secciones específicas fueron asistidas por IA.

4. Hace falta un registro a nivel de firma

La norma pide mantener un registro de riesgos documentando el uso de sistemas de IA en la firma. Esto va más allá de un expediente individual: es una vista agregada de qué herramientas se usan, para qué, y con qué controles.

5. Los períodos de retención se alargan

El registro de auditoría debe conservarse por períodos equivalentes a los de retención del seguro de responsabilidad civil profesional — no es un log que se pueda borrar a los pocos meses.

Ninguno de estos cinco puntos es imposible de resolver con procesos manuales, pero todos comparten un problema: son difíciles de sostener a mano cuando el volumen de expedientes crece. En la sección de casos de éxito contamos cómo algunas firmas ya están resolviendo esto en la práctica.