Los requisitos clave de las secciones 4.1 a 4.3: proveedores, fiabilidad y divulgación
Equipo Reportbase- 05 Jul, 2026
Si ya sabés qué es la norma RICS de IA responsable, el siguiente paso es entender sus tres secciones operativas: las que de verdad cambian el día a día de una firma de tasación.
Sección 4.1 — Debida diligencia en la selección de proveedores de IA
Antes de adoptar una herramienta de IA (ya sea Claude, ChatGPT u otro asistente), la firma debe evaluarla caso por caso. Esto incluye revisar:
- Dónde y cómo se procesan y almacenan los datos que se le entregan a la herramienta.
- Si el proveedor ofrece garantías contractuales sobre confidencialidad.
- Si el modelo es adecuado para el tipo de tarea que se le va a pedir (redacción, resumen, clasificación).
No existe una lista blanca de proveedores “aprobados” por RICS: la responsabilidad de evaluar recae en la firma.
Sección 4.2 — Fiabilidad de las decisiones asistidas por IA
Un informe de tasación implica juicio profesional: valorar una propiedad, señalar riesgos, recomendar acciones. La norma exige que ese juicio siga siendo humano, incluso cuando la IA ayudó a redactar el texto. En la práctica, esto significa:
- El profesional debe poder explicar y defender cualquier afirmación del informe, la haya escrito él o la IA.
- No se puede exportar un informe sin que un tasador cualificado lo haya revisado línea por línea.
Sección 4.3 — Divulgación en los Términos de Contratación
Los clientes tienen derecho a saber si su informe fue asistido por IA. La norma pide dos cosas concretas:
- Actualizar el Terms of Engagement (ToE) con una cláusula específica sobre el uso de IA, la cobertura de seguro asociada y la opción de solicitar un informe sin asistencia de IA.
- Incluir un bloque de divulgación en el propio informe, indicando qué secciones fueron generadas o asistidas por IA.
Por qué importa llevar un registro
Estas tres secciones tienen algo en común: todas requieren poder demostrar, después del hecho, qué se hizo y por qué. De ahí que un registro auditable de la actividad de IA por expediente — quién usó qué herramienta, cuándo, y con qué resultado — deje de ser un “nice to have” y pase a ser, en la práctica, el soporte documental del cumplimiento.